Retomada del blog Republica Liberal

 Cuento: A la Deriva ( Horacio Quiroja)

Hay momentos en nuestra vida que nos encontramos con ciertas dificultades, muchas de ellas no nos permiten expandirnos como personas y nos limitan a ser un prototipo de lo que está bien o no, pero a pesar de todo y que presentan situaciones bastante difíciles debemos enfrentarlas con una fuerza interior, porque nada de lo que nos pase nos puede matarnos si no todo lo contrario nos hace más fuerte y muchas veces buscamos ayuda tratando de encontrar una respuesta a todo aquello nos atormenta y así como la picadura de una víbora que al principio aparece como algo inofensivo cuando su venero corre por nuestras venas su efecto distorsiona los sentidos,  pensamientos, sensaciones y deseos  nos llenan nuestro cuerpo de vibras negativas pero solo el que tenga la fe suficiente para saber que solo fue un tropiezo y no algo que te hunde sabe que es realidad  estar a deriva sin nadie y sin nada más que tú mismo para salvarte. Es aquí te das cuenta que llega un momento en la vida que necesitas hasta de la persona que menos imaginas.

Existen personas que te extienden la mano cuando mas lo necesitas pero también hay personas que gozan o abuzan de la debilidad de esa otra persona, por mas grande o inmenso sea el problema de lo que debemos de estar seguro que aun desfallezcamos siempre hay alguien que viene a levantarnos y eso es Dios.